Delicadamente la luz trajo mi cuerpo a una zona amplia y
estéticamente simple. Había personas y guardianes caminando por ahí, charlando
tranquilamente. Algunos pocos se acercaron a saludarme, uno de ellos me ofreció
agua para beber, tomé el contenedor sin pensarlo pero sin motivo o razón
alguna, pues intentaba descifrar en silencio, que estaba pasando…
Ha sido difícil galán-… Escuche a mi lado y al voltear
estaba una mujer con armadura y cicatrices en su rostro, cabello rojo sangre
profundo como sus ojos…- Pero te trajimos en una pieza y eso es para festejar,
bebe un poco de agua la necesitas-…
Al alejarme un poco de su rostro y de su voz me di cuenta
que había muchos más tipos con armaduras que tipos normales, habían muchos más
guardianes que “personas” en ese lugar.
…-La torre, donde estas parado, está en el centro de la
única ciudad humana en la tierra… quizás recuerdes que nosotros poblábamos la
tierra como ratas, pero eso quedo muy atrás, hoy, gracias al viajero, estamos a
salvo aquí… pero no entremos en detalles, ya podrás preguntarle todo lo que
necesites al Orador-… Preguntarle… esa palabra se quedó estancada en mi cabeza
mientras seguía a ciegas los pasos de esa guardián.
Había un cierto orden y descuido mezclados en el ambiente
del lugar. Podías notar que las personas se daban a la tarea de mantener lo más
posible el lugar, pero era inevitable el desorden. Me llamaba mucho la atención
los intendentes autómatas que estaban por todos lados, sirviendo de algo…
literalmente robots barriendo, acomodando cajas, atendiendo estantes. Una
visión futurista para los pocos recuerdos que me quedaban de mi vida pasada.
Entramos a una zona que daba una vista impresionante para
mis ojos vírgenes y sedientos, mucha luz, algo de alboroto por mi llegada…
…- Saludos, al parecer solo un guardián logro llegar hoy
“Artemise”-… A lo lejos note la figura de un guardián diferente, pues no
lograba ver su armadura a causa de una túnica que tenía puesta y además se movía
muy despacio…-Así es, no logramos dar con más señales además de la suya, estaba
en una zona bajo control de la colmena… afortunadamente un grupo grande de caídos
atacó una aguja y tuvo una ventana para escapar, lo alcanzamos unos metros
dentro de la espesura-…
Perdí definitivamente el interés en mi historia narrada
por la guardián cuando observé el edificio de donde salió el sujeto así que me
acerqué…- No entres ahí primor, el orador…-… y antes de que me detuvieran el
sujeto hace un ademan para calmar a la guardián…-Yo me encargo Artemise, te
llamaré cuando hayamos terminado-…
El sujeto, el “Orador”, se acercó a mi…-Curioso, puedo ver…
debes de tener muchas dudas Titán, déjame ser el vocero del conocimiento y
esparcir la luz en tu mente…
¿Titán?... Pensé.